Sobre lo que permanece en Michoacán
Esta serie reúne pequeñas escenas donde lo cotidiano se transforma.
Objetos, figuras y elementos del paisaje aparecen intervenidos, como si guardaran algo más de lo que muestran a simple vista.
A través de estas piezas, exploro la relación entre memoria, identidad y territorio.
Lo que habitamos también nos habita: se queda en los gestos, en los objetos, en las formas que repetimos sin darnos cuenta.
Aquí, lo que parece fijo se mueve, y lo que parecía irse, permanece.
Las ilustraciones no buscan representar un lugar de forma literal, sino acercarse a lo que sigue vivo en él.
Exhibición
Esta serie se presenta por primera vez en colaboración con Casa Romero, como parte del art pop-up “Cara a Cara” en el Callejón del Romance, en Morelia.
Posteriormente, las piezas formarán parte de una exhibición temporal en la galería del mismo callejón, extendiendo este recorrido sobre lo que permanece en el espacio y en la memoria.
Estas piezas conforman este recorrido:

Donde alguien estuvo
Silla de tule (chuspata)
Acuarela y tinta sobre papel de algodón
50 x 65 cm
2026
Una silla que no está vacía.
Guarda la forma de quien la habitó,
como si el tiempo también se sentara a descansar.

Lupita
Muñeca de cartón
Acuarela y tinta sobre papel de algodón
50 x 65 cm
2026
Entre el juego y la memoria,
la infancia se queda en los gestos más simples.

Cuerpo de agua
Mujer con peces (lago)
Acuarela y tinta sobre papel de algodón
50 x 65 cm
2026
El agua no solo rodea, también habita.
En ella viven recuerdos que siguen moviéndose,
como si nunca se hubieran ido.

Lo que el callejón guarda
Corazón del Callejón del Romance
Acuarela y tinta sobre papel de algodón
50 x 65 cm
2026
Algo se ata, algo se queda.
Un rastro de lo que fue importante,
suspendido en el tiempo.

Siempre viva
Muerte y cempasúchil
Acuarela y tinta sobre papel de algodón
50 x 65 cm
2026
La muerte resguarda
lo que no debe olvidarse.

Hogar de la mariposa monarca
Mariposa monarca y su casa
Acuarela y tinta sobre papel de algodón
50 x 65 cm
2026
El movimiento no contradice el hogar.
Hay caminos que siempre saben volver,
aunque cambien de forma.

Diablo de cartón
Judas de cartón
Acuarela y tinta sobre papel de algodón
50 x 65 cm
2026
Cartonería y pólvora.
Entre fuego y fiesta, algo se transforma,
se celebra.
Esta colección es una forma de observar lo cercano:
lo que se queda, lo que cambia y lo que, de alguna forma, sigue habitando en nosotros.
A través de objetos, escenas y momentos, el recorrido atraviesa distintas etapas:
desde la infancia, presente en la muñeca de cartón,
las transformaciones de la vida, como la mariposa y la mujer en el lago,
hasta la muerte y lo que permanece tras ella, como la silla que se queda vacía.
Finalmente, el recorrido cierra con el diablo de cartón,
una figura que, entre fuego y celebración,
nos recuerda que incluso en la transformación, algo sigue vivo.


